Posición correcta del brazo derecho al sujetar la guitarra Clásica


Escrito por por Toni Iñiguez

Cómo poner el brazo derecho sobre la guitarra

Cómo poner el brazo derecho sobre la guitarra

Como sabes, para permanecer estable, la guitarra clásica necesita tres puntos de apoyo: el pecho, una pierna y el brazo derecho.

Al ser la guitarra clásica un objeto ajeno a nuestro cuerpo, siempre tendremos resistencias físicas que debemos saber manejar para evitarnos problemas. En este artículo hablaremos de cómo sujetar la guitarra clásica con el brazo derecho.

La manera correcta de sujetar la guitarra es aquella que sea mejor para tu forma corporal, estatura, tamaño de tus brazos y manos. Debes ajustarte a la mejor posición ergonómica de que seas capaz de acuerdo a tu cuerpo porque como sabes cada persona es diferente.
Dicho esto también podemos añadir que la experiencia de miles de guitarristas durante muchos años con la guitarra, han marcado unas pautas que muestran la manera más lógica de hacer las cosas.

Si das la vuelta y estiras tu antebrazo derecho delante de ti , te darás cuenta que al mover los dedos, por debajo de la piel del antebrazo, se mueven los tendones. Así que si ahora con la otra mano presionas ligeramente sobre ellos, notaras cierta resistencia en los dedos de la mano derecha al moverlos, además de una ligera presión en los tendones. Esto ya nos está diciendo dónde no deberíamos poner el brazo presionándolo sobre la arista superior de la tapa de la guitarra. Este punto es malo para dejar el brazo.

Puedes adelantarlo y acercarlo al codo un dedo o dos antes, por donde corta el brazo. Pero esto es relativo porque como te decía depende de tu cuerpo, longitud, de tus extremidades etc.

La guitarra clásica tal y como la conocemos, en su construcción no es totalmente ergonómica. La arista superior, donde apoyamos el brazo es demasiado afilada y nos presiona el brazo. Por eso algunos luthiers y guitarreros hace tiempo que han empezado a modificar de diversas formas ese punto añadiéndoles formas redondeadas para suavizar la arista.

Partiendo de estas ideas, ahora debes observarte a ti mismo y encontrar el mejor punto para dejar tu brazo. Esto no siempre será fijo pues como sabes, por ejemplo al tocar escalas subiendo y bajando la mano, la posición del antebrazo va variando según te desplazas, pero estas indicaciones generales te pueden servir de punto de partida.

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